Querida inexistencia:
La otra noche me pareció verte. Te encontré entra faltas de ortografías y proposiciones indecentes de viejos amarillentos. Ahí estabas tú, inexistencia ...
Hoy, hay vacío (... desapareciste ... ) y muchas más faltas de ortografía...
Hoy suena la cabecera de los de arriba, tengo miedo.
... me aprieta el pecho la ausencia inexistente ...
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