lunes, 13 de junio de 2011

Allí brillan cientos de estrellas ...

Aquí brillan cientos de estrellas, y la luna, se adivina entre nubes esponjosas, en la noche azul marino … claroscuros que me recuerdan, encuadres, visiones, bocetos ,y allí, en el mueble, el viejo diccionario rojo de “Sopena”. Unos bolsos para dar con las letras de un artista, de un sabio. Para desempolvar las hojas redobladas, alisarlas y volver a aprenderlas, llorar, reír … Entender más fácilmente lo que entonces, Ezequiel quería enseñarme. Sus pensamientos … sus valores … sólo ciertos intereses estaban entonces por encima de sus valores...
Igual que aquel cigarro eterno, que debieran inventar para noches como esta … pienso, que han inventado un día largo para mí, para mis achaques sociales, para mi ego reventado, para que nunca deje de notar ciertas ausencias … como si algunos -que ni siquiera debieran existir ...- estuvieran alargando el sueño, el desvelo, el hambre, los pasos … y hasta me estuvieran reteniendo  en esta sucesión de horas, de salidas y puestas de sol , bellas, pero irrelevantes … quizá, deshonesta conmigo misma, me invento ponerle comas al día largo … Sería bueno, un punto y a parte, y hasta un punto y final … Quizá cuando se cansen de asustarme cada vez que doy un paso, y vuelvo a notar incomprensión … comparaciones, ETIQUETAS LARGAS , selecciones … tu sí, tu nó, tu nó ló sé!!!
Tal vez, sin mucho letargo, encuentre una caja de recuerdos que alguien ha dejao a la deriva … con un candao sin llave, con algún envoltorio descolorido de algún chicle, la pipa que aún guardo de aquel amor de verano, el bote de fragancia de algunas noches locas, la filigrana, de una espalda … los cálidos ojos febriles que alguna vez me observarán de nuevo, y de nuevo, unas manos congeladas … Un olivo. La tierra, roja .. y agrietada … 

1 comentario:

Wada Peak dijo...

yo encontré esta semana esa caja, con cartas, fotos y recuerdos. no sé si era demasiado pronto o realmente no sirven para tanto como prometen...